Glosario · Roles y formatos
No desnudo
Una modalidad de producción sin desnudez visible, en la que la ropa, el encuadre y los límites de visibilidad se establecen previamente de forma vinculante en el contrato.
Una modalidad de producción en la que no se ve desnudez en el material final: la persona que aparece ante la cámara permanece vestida, por ejemplo con lencería, ropa de baño, bodis o ropa de diario. El término describe un grado de visibilidad, y precisamente ese grado debe quedar recogido en el contrato con tanta precisión que después no haya margen para interpretaciones.
Por qué «sin desnudez» no es suficiente
Lo que se considera desnudo se interpreta de distintas maneras. Los tejidos transparentes, la ropa mojada, los tirantes desplazados o las perspectivas desde abajo pueden mostrar más de lo que ambas partes creían haber acordado. Por eso, un acuerdo serio de no desnudo debe describir concretamente:
- qué prendas se llevarán y si son opacas,
- qué partes del cuerpo permanecerán cubiertas en todo momento,
- si se excluyen los materiales transparentes o la ropa mojada,
- cómo se tratarán las grabaciones que muestren accidentalmente más de lo previsto.
Este último punto es el más importante. Este tipo de grabaciones debe apartarse y eliminarse antes de la selección, y esta obligación de la producción debe figurar en el contrato.
Dónde se utiliza el formato
El material de no desnudo se produce para canales en los que la desnudez está excluida: publicidad, redes sociales, imágenes de vista previa, catálogos y avances de otras producciones. Para muchas personas también es una forma de iniciarse y conocer los procesos de un shooting, las poses y la colaboración con un equipo. En la página sobre el inicio se explica cómo es en general empezar sin experiencia previa.
En el propio set, una sesión de no desnudo apenas se diferencia de otras producciones fotográficas o de vídeo: maquillaje, vestuario, iluminación, motivos y pausas. Se aplican los mismos procesos, la misma comprobación de identidad y el mismo tipo de contrato. La única diferencia es qué puede mostrar la cámara, y por eso precisamente este punto debe regularse con más precisión que cualquier otro.
También como chica webcam o modelo webcam puedes trabajar en modalidad non-nude. Muchas plataformas permiten shows sin desnudez; las condiciones de cada plataforma regulan qué está permitido exactamente. Establece de antemano tus límites e indícalos en tu perfil para que las peticiones en el chat no los modifiquen. La guía Convertirse en modelo webcam explica cómo empezar.
Honorarios y explotación amplia
La remuneración se calcula según los rangos habituales: en fotografía, entre 250 y 600 euros por jornada de rodaje; en vídeo, entre 400 y 1.200 euros. Como el material de no desnudo puede explotarse de forma más amplia, los derechos de uso suelen definirse de manera más extensa que en las producciones explícitas: más canales, publicidad y cesión a socios. Esto parece inofensivo, pero significa que tus imágenes pueden aparecer en lugares que no tienen nada que ver con la producción. Este alcance debe reflejarse en los honorarios.
Si una producción o plataforma exige además que trabajes exclusivamente para ella, se trata de un contrato de exclusividad. Conviene comprobar su alcance al igual que los derechos de uso.
Qué debe figurar en el Model Release
El Model Release debe establecer que las imágenes se utilizarán exclusivamente en la forma acordada. Excluye expresamente que el material se edite posteriormente para mostrar más piel y que aparezca en contextos que sugieran desnudez, por ejemplo como imagen de vista previa de contenido explícito. Sin esta cláusula, es difícil impedir un uso de este tipo.
Fíjate bien en el set
Comprueba la ropa proporcionada antes del primer motivo, también bajo la iluminación utilizada, ya que los focos pueden volver transparentes algunos tejidos. Pide ver determinadas tomas en el monitor de control. Si se pretende modificar el acuerdo en el set, por ejemplo porque la producción quiere «solo unas pocas imágenes» con menos ropa, se trata de una modificación contractual. No tienes que aceptarla, y rechazarla no constituye un incumplimiento del contrato.
¿Una pregunta abierta al respecto?
Los términos explican el qué, pero no siempre el cómo en tu caso concreto. Si quieres saber qué significa exactamente para ti, pregúntanos —no tiene por qué convertirse en una candidatura. Muchas respuestas ya aparecen en las preguntas frecuentes.